11 mayo, 2018 Salud

Por un embarazo saludable

Aunque sorprenda, 7 de cada 10 mujeres embarazadas no sigue unos hábitos adecuados diarios de alimentación y ejercicio, según un estudio realizado por un importante laboratorio farmacéutico español sobre los hábitos de las mujeres españolas durante el embarazo. En concreto, según señala el estudio, “tres de cada diez embarazadas españolas (26,7%) no cambian su dieta durante esta etapa e incluso la empeoran, y siete de cada diez no prestan atención a su hidratación (69,2%). Sí existe mayor concienciación a la hora de evitar los alimentos conflictivos o de riesgo –como carnes y pescados crudos, lácteos no pasteurizada, etc.-, siendo el hábito nutricional que más siguen las gestantes. No obstante, solo el 58,3% lo tiene en cuenta”.

Sin ninguna duda, el embarazo es una etapa que requiere unos cuidados específicos para garantizar la salud tanto de la madre como del bebé, entre los que destacan una correcta alimentación y la práctica de ejercicio regular, siempre que no esté contraindicado por el especialista. Además de lo anterior, es importante seguir las pautas de tu médico o matrona en cuanto a medicación, suplementos, pruebas médicas, etc.

Pautas de alimentación para un embarazo saludable

Una alimentación adecuada no solo es necesaria para una correcta nutrición del bebé durante el embarazo, sino que también aportará a la madre vitalidad y ayudará a disminuir las náuseas y las molestias estomacales típicas de esta etapa (estreñimiento, flatulencias, etc.).

El objetivo de una dieta saludable es garantizar a la mujer y al bebé todos los nutrientes necesarios para esta etapa. Para ello se recomienda una alimentación a base de frutas, verduras, legumbres, cereales de grano entero y frutos secos. Así como lácteos, pescado, huevos, carne y aceite de oliva. Es decir, lo que conocemos como dieta mediterránea.

Para ello, según este estudio, durante la gestación deben estar presentes en la dieta los siguientes elementos:

  • Proteínas. Necesarias para construir y reparar el tejido de la madre y el feto. Las encontramos en carnes, huevos, pescado, lácteos, legumbres, frutos secos y cereales.
  • Hidratos de carbono. Constituyen la principal fuente de energía tanto para la madre como para el bebé. Pan, pasta, arroz, legumbres, patatas, cereales y hortalizas son los alimentos que contienen este componente.
  • Grasas. Obviamente, hay que evitar las grasas saturadas y optar por las grasas saludables que encontramos en el aceite de oliva, frutos secos, semillas y muchos pescados.
  • Vitaminas y fibra. Imprescindibles para el correcto desarrollo del feto. Están presentes en las frutas (mejor entera que en zumo), hortalizas y verduras frescas, como la endibia.
  • Hierro. Muy importante para evitar la anemia ferropénica (muy habitual durante la gestación). Son ricas en hierro las carnes rojas, cereales, legumbres y frutos secos.
  • Calcio. Presente en los productos lácteos (siempre pasteurizados), soja, acelgas, legumbres y almendras.
  • Ácido fólico. ¿Quién no ha oído hablar del ácido fólico estando embarazada? Incluso se recomienda su ingesta en la planificación del embarazo. ¿Por qué esta importancia? Porque es fundamental para el desarrollo del sistema central nervioso del bebé. Las verduras de hoja verde, cereales, huevos, soja, naranjas, nueces y legumbres son fuentes de ácido fólico.

Tampoco hay que comer por dos, sino que hay que hacerlo con mayor frecuencia, con tres comidas principales y dos o tres pequeñas tomas a lo largo del día. Porque, ¿cuánto engorda la mujer en el embarazo? Depende del IMC, pero lo normal es entre 9 y 12 kilogramos, de los que la mitad corresponden al bebé, líquido amniótico y placenta.

Y, muy importante, no olvidar beber abundante agua para mantener una correcta hidratación. Dos litros diarios ayudarán a combatir el estreñimiento, controlar las náuseas y vómitos, evitar la sequedad de la piel y prevenir infecciones urinarias.

La importancia del ejercicio

Salvo que exista una contraindicación médica, el ejercicio moderado es muy importante durante el embarazo para fortalecer la musculatura, la circulación y la digestión, y, al mismo tiempo, evitar un aumento excesivo de peso. No obstante, según los resultados del estudio, “un 69,3% de las encuestadas practica ejercicio moderado o adaptado a su embarazo, pero todavía tres de cada diez (30,4%) siguen sin realizar actividad física alguna durante la gestación. Además, un 0,4% continúa realizando deportes de riesgo o de alta exigencia física, lo cual tampoco es recomendable en esta etapa”.

Hoy en día es muy frecuente encontrar lugares especializados en ejercicio para embarazadas, muchas veces impartidos por matronas. Además del beneficio físico, estas iniciativas ofrecen a las mujeres la posibilidad de reunirse con otras gestantes, lo que supone un importante apoyo emocional y un entorno amigable en el que expresar sus dudas e inquietudes.

No obstante, también se pueden realizar actividades en solitario como pasear. Se recomienda media hora al día, aunque dependerá de la costumbre de la madre de práctica de ejercicio antes de quedarse embarazada.

Por supuesto, tanto en las actividades dirigidas como en las que se practican en solitario se debe llevar ropa adecuada y cómoda, para evitar presiones y calores innecesarios.

 

En definitiva, se trata de vivir un embarazo saludable tanto para la madre como para el bebé, que ayudará a vivir plenamente esta etapa y a recuperarse y afrontar la fase siguiente, con el nacimiento del bebé.

También podría gustarte