29 mayo, 2018 Salud

El acné en el embarazo

Que los cambios hormonales, físicos y metabólicos durante el embarazo son una especie de revolución en nuestro cuerpo, ya lo sabemos. Y que muchos de ellos pueden afectar al estado de nuestra piel, también.

La progesterona y los andrógenos aumentan hacia el tercer trimestre de embarazo, estimulando las glándulas sebáceas y favoreciendo el incremento de la secreción de sebo de la piel. Esta es una de las causas de la aparición de brotes de acné, sobre todo en aquellas mujeres que ya lo sufrieron antes del embarazo, incluso en la adolescencia.

Los granitos no pueden aparecer solo en la cara, sino también en otras zonas del cuerpo como espalda, pecho y hombros. Por suerte, este acné es estacional suele desaparecer al poco tiempo de dar a luz.

 ¿Por qué se produce el acné?

Como hemos dicho, las glándulas sebáceas producen un exceso de grasa que, combinadas con las células muertas de la piel, bloquean el folículo piloso y favorece la aparición de la bacteria epidérmica Propionibacterium acnés, que es la que produce la infección en el poro con pus, el acné. La piel se inflama y la infección se hace visible.

¿Puedo utilizar tratamientos antiacné durante el embarazo?

Evidentemente, esto hay que consultarlo con el médico, que es quien mejor podrá asesorar en cada caso. Es importante no automedicarse, ya que algunos medicamentos pueden afectar al feto o provocar otras alteraciones en la piel, como el cloasma (manchas oscuras en la piel).

Consejos para prevenir el acné

Sin duda alguna, el mejor tratamiento es la prevención. En nuestras manos está seguir unas pautas que ayuden a mantener el rostro libre de espinillas. Aquí te damos las principales:

  1. En primer lugar, lo más importante es una correcta limpieza del rostro. La acumulación de células muertas en la piel es una de las causas del acné, por eso es conveniente mantener la piel limpia. Deben realizarse dos lavados diarios, por la mañana y por la noche, con un jabón libre de aceites.
  2. Si te maquillas, es importantísimo desmaquillarse bien antes de dormir. Por la noche, la piel se oxigena y, si el maquillaje tapona los poros y hay impurezas incrustadas, puede ser perjudicial.
  3. Naturalmente, tanto el maquillaje como las cremas hidratantes y protectores solares que utilices durante el día deben ser libres de grasas, aptos para pieles grasas.
  4. Durante el embarazo es una recomendación que se repite constantemente, pero es que es necesaria: hay que beber abundante agua, ya que ayudará a mantener la piel hidratada, entre otros beneficios.

Y, por supuesto, no tocarse las espinillas porque podríamos esparcir la bacteria y empeorar el acné.

En definitiva, se trata de llevar una adecuada hidratación y cuidado de la piel para controlar los brotes de acné y otras alteraciones que pueden aparecer, como el melasma. Aunque alivia saber que, después del parto, la piel suele vuelve a su estado habitual y estos problemas tienden a desaparecer.

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