Endibia y embarazo

Las endibias son el resultado del cultivo de una raíz de escarola en oscuridad. La historia de su cultivo se remonta a mediados del siglo XIX cuando un campesino de Bruselas vio que a partir de las raíces de una variedad de la escarola habían brotado unos frutos alargados y al probarlos y ver que estaban buenos comenzó a cultivarlos.

Se caracteriza por tener una forma de tubo, el color blanco de sus hojas apretadas una sobre otra y su característico sabor amargo. Los colores de las hojas pueden ser de diferentes tipos y dependerán del tipo de cultivo, variando entre el verde oscuro y el amarillo aunque de normal se sitúan en la mitad teniendo un color verde. Cabe destacar que la única que rompe esta regla son las de Bruselas ya que son blancas.

Todos los alimentos poseen unas características nutritivas específicas, en concreto las endibias, como hortaliza, contienen una gran cantidad de agua cercana al 95 %. Entre las vitaminas que destacamos E, B1, B2, el conocido ácido fólico (B9), provitamina A (retinol) entre otros, además, es rica en minerales como el zinc, potasio y en menor medida el calcio, magnesio o el hierro.

Además, el consumo de endibias es conocido por sus múltiples beneficios mujeres embarazadas como:

  • Ayudar a evacuar el intestino de substancias tóxicas.
  • Su amargor ayuda a abrir el apetito.
  • Mejorar la circulación sanguínea y disminuir el colesterol.
  • Fortalecer el sistema inmune.
  • Favorecer el tránsito intestinal.
  • Ayuda a expulsar los gases del intestino y evitar el estreñimiento.
  • Ayuda al crecimiento de la placenta y el feto
  • Previene varios tipos de defectos de nacimiento: como en el cerebro o columna vertebral.